Los seres vivos se clasifican de acuerdo con el sistema creado por Carl von Linné, si bien se le han hecho adiciones y adaptaciones. Los científicos han añadido el dominio y la cohorte y han subdividido otros niveles para integrar el conocimiento nuevo que se obtiene. Esto es normal, puesto que con el tiempo se amplía la información sobre los seres vivos.
Todas las especies tienen una clasificación única y un nombre científico consistente en dos palabras originarias del latín o del griego. Esto es sumamente útil, ya que los nombres comunes de las especies varían según el idioma, la región geográfica y otros aspectos, pero el nombre científico es invariable.
La primera palabra del nombre corresponde al género y la segunda revela la especie de la que se trata. Ahora bien, las especies semejantes se agrupan en géneros y los géneros similares en familias. Varias familias conforman un orden, varios órdenes se constituyen en una clase, varias clases en un filo o filum y varios de éstos conforman un reino.
Los seres vivos se definen como todos aquellos que:
• Nacen. • Se alimentan. • Crecen. • Respiran. • Se adaptan. • Se reproducen. • Se organizan. • Mueren.
Los seres vivos se relacionan con otros seres vivos y con su ambiente.
Los seres vivos pueden funcionar con autonomía durante toda su existencia y recién sufren la pérdida de sus propiedades estructurales al morir. Estos seres están formados por células en cuyo interior tienen lugar diversas reacciones químicas que las enzimas se encargan de catalizar.